¿Cómo entendemos el juego de los niños/as? Lo podriamos resumir en algo así como momentos de exploración y aprendizaje intensos al aire libre, rodeados de naturaleza, donde la clave, sin duda, son los espacios naturales.

Al nacer un bebé, no se percibe a sí mismo como un ser individual, sino que se siente parte del entorno, si  a ello le sumamos que los niños/as vienen con una conciencia dormida por lo natural, no vemos otro entorno mas apropiado para su juego que la naturaleza en sí.

Creemos firmemente que esta conciencia dormida es crítica durante la primera infancia, la motivación y plenitud por descubrir el mundo con ayuda de todos los sentidos es un don natural y en nuestra mano esta asegurar ese despertar; principalmente ofreciéndoles contacto directo con la naturaleza, y a nivel de elementos de juego, complementado con aquellos que la evoquen en lo posible.

¿Y por qué es ese despertar tan necesario? Según diversos estudios (**), y por mencionar solo algunos de los resultados, un niño/a en contacto con entornos naturales, tiene mejor concentración y capacidad de mantener la atención sobre una tarea, mayor capacidad para inhibir los impulsos y demorar la gratificación, mejor agilidad y coordinación motora, mejores destrezas interpersonales y capacidad para el trabajo en grupo,…y un largo etcétera.

Bajo nuestra óptica, todo lo anterior favorece la creatividad y autoestima en los niños/as, y un niño creativo y con amor propio es un niño más feliz, entre otras cosas, porque dispone de mayor capacidad para crear/idear soluciones diversas que le ayuden a alcanzar sus propósitos.

Por todo ello, cuando trabajamos la madera para convertirla en elementos de juego, pretendemos que acaben respirando esta filosofía. Este es el motivo por el que en muchos productos,  tratamos de evitar el coloreado y tratamientos excesivamente cubrientes, ya que apostamos por respetar la madera en su forma natural al máximo, para que cuando el niño/a este en contacto con estos elementos pueda seguir sintiendo, de algún modo, esa conexión con la naturaleza.

Jugar es un derecho del niño/a, y jugar en la naturaleza es un derecho aún mayor, ofrezcámosle la oportunidad a menudo.

 

 

Articulo relacionado: “Los beneficios de la naturaleza para los niños” (Fuente La Vanguardia)

(**) Referencias: Tabla de características de los entornos naturales que favorecen la resiliencia de los niños. Chawla, L. (2012) website hereChildren’s engagement with the natural world as a ground for healing. En: Tidball, K.G. y Krasny, M. (eds) Greening in the Red Zone: Disaster, resilience and community greening. Dordrecht: Springer.

 

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